martes, 18 de octubre de 2016

Mi Opinión

El homosexualismo se ha venido dando desde siglos atrás, se dice que desde el inicio de la humanidad aunque no podemos comprobarlo ni darlo a conocer como un echo 100% comprobado, pero lo que si te puedo decir es que a los principios este tema de la homosexualidad fue un taboo; era casi un pecado, por asi decirlo, tener ese tema de conversación y como sabemos la sociedad antes era muy culta con todo, tanto que si un niño opinaba en la conversación de los adultos era mal visto y muy descortés dejando una mala apariencia a sus padres. Las apariencias era lo principal en las familias del siglo pasado.

Ahora imagina que si eso pasaba con un infante, que sería con un adolescente o peor un adulto y mucho más si era homosexual. Lo bueno es que nuestras tradiciones han ido cambiando al igual que nuestras mentalidades mejor dicho la sociedad en sí cambió pero no totalmente aun hay personas resignadas y atrancadas en el pasado que no dejan de tener la mente cerrada y no acepta lo que esta pasando en el siglo de hoy.

Realmente no veo la diferencia entre el gay, o una lesbiana de un heterosexual son totalmente iguales son personas son humanos solo que con diferente orientación sexual, es todo. Para que diferenciar a esa persona? para que señalarla? deja que sea feliz, y si sientes pena por el niño de esa familia homosexual que sufrirá bullying y será mal visto por los demás niños como dices tu, porque no mejor no le enseñas a tu hijo a respetar a los demás y aceptarlos sin importar de donde vengan y como sean?.

Enserio, me sigo preguntando porque la discriminación? porque la exclusión de aquella persona que crees que es diferente? es otro ser humano con los mismos sentimientos que tu. Respeta a los demás, deja de vivir en el pasado y acepta lo que esta pasando, es un nuevo siglo un nuevo mundo.

Cuántos son? y Dónde están?

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2012, señaló que en promedio el 22 por ciento de la población mundial es homosexual, y que un 10 por ciento adicional ha tenido de manera consentida una experiencia sexual con alguien del mismo sexo, sin llegarse a declarar públicamente como homosexual. La cifra parece escandalosa, pero según la OMS su incremento respecto a estudios anteriores se debe, en gran medida, a la ampliación de los derechos civiles de protección que ha logrado obtener la comunidad LGBTI, lo cual ha permitido que numerosas personas puedan reconocer públicamente su elección sexual.

Ante estas cifras, la homosexualidad ha dejado de ser una enfermedad mental, como era considerada hasta principios de los noventa, para ser una realidad de elección personal que cada vez conquista más espacios. Para citar un ejemplo, en Bogotá se han venido construyendo políticas de inclusión para la comunidad LGBTI desde la alcaldía ejercida por Lucho Garzón y durante la presente administración han tenido un salto vertiginoso, a tal punto que ya se habla de porcentajes de participación LGBTI dentro de los puestos disponibles en la Alcaldía y sus dependencias. Este tipo de campañas ha dado pie a una "cacería de brujas" por parte de algunos concejales y sectores religiosos que se oponen al homosexualismo, pero sus ataques que van desde pronunciamientos peyorativos hasta solicitar las hojas de vida de todos los funcionarios homosexuales- no han surtido mayores resultados.

Matrimonio Homosexual

Lo primero que permitió abrir la puerta a estas reformas en la ley, fue la Constitución de 1991: allí se reconoció el libre desarrollo de la personalidad y la libertad de elección sexual, en condiciones de tratamiento igualitario. En la legislación colombiana también se encuentran reconocidos otros derechos para las parejas homosexuales, como las visitas carcelarias, el cambio de sexo y nombre, y la prestación del servicio militar, en la que además el sistema de salud de las Fuerzas Militares se encuentra en la obligación de reconocer a la pareja como beneficiario de salud y pensión, según sea el caso. Los derechos de adopción son parciales: uno de los individuos puede adoptar, pero la pareja como constitución familiar no puede hacerlo aún. Las parejas homosexuales han buscado sin resultados que la adopción infantil les sea permitida como familia, y que los protejan los mismos derechos que protegen a las parejas heterosexuales que deciden adoptar.

El sí para el matrimonio homosexual se dio el 11 de noviembre del 2010, en cabeza de la magistrada María Victoria Calle, se comenzó a discutir en la Corte Constitucional una acción interpuesta contra el artículo 113 del Código Civil, que dice que el matrimonio “es un contrato por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, procrear y auxiliarse”. Para los demandantes, tal definición viola los artículos 13 y 16 de la Constitución, que se refieren a la igualdad y al libre desarrollo de la personalidad. Calle recibió duras críticas de universidades, grupos ciudadanos y organizaciones cristianas, así como una férrea oposición del procurador Alejandro Ordoñez, quien se ha manifestado en numerosas ocasiones contrario al reconocimiento de derechos a la comunidad LGBTI.

Si bien la ponencia de 2010 no fue exitosa, sentó un precedente para exigir el reconocimiento del matrimonio y la familia homosexual, hasta que en 2013 llegó nuevamente al Senado. La discusión en plenaria en segundo debate se tenía programada para este martes, pero se aplazó una semana, por fallas en la señal de televisión para emitir la votación.

La aprobación del matrimonio igualitario permitiría extender todos los derechos patrimoniales a las parejas del mismo sexo, y formalizar sus uniones sin necesidad de los dos años de convivencia mínima reglamentaria en la unión marital de hecho. Tendrían las mismas características ante la ley que los matrimonios heterosexuales. En sí mismo, la palabra “matrimonio” puede ser usada en los documentos, pues hasta el momento no se utiliza en referencia a las parejas homosexuales.
Horas antes de iniciar la plenaria se pronunció la Conferencia Episcopal: pidió que no se aprobara el matrimonio igualitario, argumentando que los efectos negativos para la sociedad serían terribles y contribuirían al debilitamiento del matrimonio y de la institución familiar. Desde la contra parte, representantes de la comunidad LGBTI oficiaron ese mismo día matrimonios simbólicos en la Plaza de Bolívar, y fueron enfrentados por grupos que se definieron a sí mismos como “neonazis”.

Transgeneristas (tipos)

Transgenerista: es la categoría para quienes alternan de alguna manera los dos sexos. Dentro de esta designación se encuentran transformistas, travestis, andróginos y transexuales.
Transformista: el o la que alterna la identidad masculina y femenina, es decir hombres que en ciertos momentos se visten de mujer, o mujeres que se visten y comportan como hombres.
Travesti: persona que asume de forma permanente el vestuario y el comportamiento del sexo contrario al de su nacimiento.
Andrógino: quien usa simultáneamente elementos femeninos y masculinos, hasta no ser identificable el sexo.
Transexual: persona que asume por completo el comportamiento de un sexo que no corresponde al suyo de nacimiento, pero es el que siente que debe tener. En esta parte, se reconocen los casos de reasignación sexual o cambio de sexo.
Intersexual: conocido(a) como hermafrodita, es la persona que posee en su cuerpo partes femeninas y masculinas, de nacimiento o por modificación quirúrgica: pene y vagina a la vez.

LGBT (significado)

LGBT son las siglas que designan colectiva mente a Lesbianas, Gays,Bisexuales y personas Transgénero. En uso desde los años noventa, el término «LGBT» es una prolongación de las siglas «LGB», que a su vez habían reemplazado a la expresión «comunidad gay» que muchos homosexuales, bisexuales y transexuales sentían que no les representaba adecuadamente. Su uso moderno intenta enfatizar la diversidad de las culturas basadas en la sexualidad y la identidad de género, y se puede aplicar para referirse a alguien que no es heterosexual, en lugar de aplicarlo exclusivamente a personas que se definen como homosexuales, bisexuales o transexuales. Para dar cuenta de esta inclusión, una variante popular incluye la letra Q de queer (LGBTQ) para aquellos que no estén específicamente representados por LGBT, como los pansexuales, intersexuales, etc.